style-2857387_1920

Cómo hacer que tus tacones no resbalen

https://www.miszapatos.com/blog/tacones-no-resbalen/

Muchas sandalias de verano y zapatos de tacón tienen suelas de madera o de materiales que hacen que se resbalen, sobre todo con la lluvia que cae durante las tormentas estivales. Tu calzado puede convertirse en algo muy peligroso. Por eso hoy vamos a darte algunos consejos para que camines con paso firme sin miedo a resbalarte en el momento más inesperado.

Sigue estos consejos para evitar que tus zapatos resbalen

Las suelas resbaladizas son especialmente peligrosas en los zapatos de tacón. Seguro que, a lo largo de este verano, vas a asistir a acontecimientos importantes en los quieres calzarte esas sandalias de tacón nuevas que has comprado en nuestra tienda y quieres asegurarte de que deslizan lo menos posible para evitar torceduras de tobillos y caídas. ¡Atenta a estos consejos!

  • La laca que has empleado para que tu peinado quede perfecto puede tener más de una utilidad. Dirige el spray del bote hacia la suela de tus sandalias e imprégnalas con el producto. Cuando se seque, se habrá formado una capa que ayudará a que la parte baja de tus tacones se adhiera al suelo.
  • Prepara en un pequeño bol una mezcla de agua tibia y azúcar. Remuévela con energía hasta que quede totalmente disuelta. Cuando esto ocurra, coge un trozo de algodón o papel e impregna la suela con el líquido. Déjala secar y ten cuidado de no tocar la tela de la sandalia.
  • Esta solución te puede llegar a parecer algo extraña, pero es bastante efectiva. Corta una patata por la mitad y comienza a frotarla con la suela. Deja que se seque y descubrirás cómo el almidón de la patata ha hecho que la suela se agarre al pavimento.
  • Corta pequeños trozos de esparadrapo de tela y colócalos en la parte de la suela que más contacto va a tener con la superficie. Te recomendamos que escojas el esparadrapo de tela que tiene un color marrón, para que se disimule más que lo has colocado. Si la suela de tu zapato es de un color especial, por ejemplo, rojo, puedes optar por pintar el esparadrapo con un rotulador, para que no sea muy llamativo el contraste.
  • Echa en un vaso o en un bol un refresco azucarado, como una limonada o una cola. Empapa un algodón o un papel en el líquido y espárcelo por tus suelas. Posteriormente, déjalo secar y podrás caminar fija y sin percances.
  • Coge una tijera (las de cocina y, especialmente, las de coser son las que mejor funcionan en este caso) y comienza a rayar tu suela. Muchas suelas resbalan porque los zapatos son nuevos. Con este truco, tus suelas tendrán un efecto algo desgastado, que permitirá que se fijen fácilmente al suelo mientas caminas o bailas.
  • Un consejo similar al anterior es aquel de frotar la suela con un papel de lija que contenga un grano fino. Hazlo poco a poco y asegúrate de que el efecto está quedando uniforme, para evitar desgastar la suela más de lo que deberías.