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Descubre cuáles son los mejores cordones para tus náuticos

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Los zapatos náuticos son un tipo de calzado ligero y sencillo, que se suele utilizar para ocasiones informales. Suelen tener suelas de goma estriada, aunque, con el cambio de tendencias, los náuticos han ido adaptándose a diferentes modas. Tienen un origen bastante reciente, ya que se comenzaron a utilizar en el siglo XX para practicar deportes en el mar. Por ello, su suela es antideslizante. ¿Quieres saber más sobre náuticos? ¡Atento!

Escoge los mejores cordones para tus náuticos

Existen varios tipos de cordones para colocarlos en tus náuticos. ¡Toma nota!

  • Cordones de cuero: este tipo de cordones son los más comunes de encontrar para náuticos. Son los más clásicos y existen varias formas de atarlos para dotarlos de un final. Además, puedes encontrarlos tanto redondeados como cuadrados, por lo que podrás ir cambiándolos según el estilo que más te guste para cada día. Los cordones cuadrados pueden ser bicolores, gracias a los cuatro lados de la forma. Solemos ver cordones de cuero cuadrados en los que se combinan el color marrón con el amarillo y quedan genial.
  • Cordones de hilo: si quieres darle un toque más casual a tu look, elige este tipo de cordones. Son los que tradicionalmente se utilizan para zapatillas y para zapatos de vestir, pero le aportan un estilo a los náuticos que ayuda a que tu outfit se vea muy especial y con un rollo más actual. Busca cordones redondos o planos no muy largos y colócalos en tus náuticos.

Hay una variedad amplísima de colores para este tipo de cordones. Desde Mis Zapatos, vamos a darte algunas ideas de cómo puedes colocar tus cordones para dar un toque especial.

El primero es el nudo barril. Mientras que en el resto de zapatos este nudo queda algo pomposo, es un tipo de adorno que en los náuticos queda realmente. Los extremos de los cordones se anudan de tal manera que presentan una forma similar a la de un barril. Aprende a hacerlo:

  1. Dobla el cordón hacia adentro, de tal manera que veas que estás haciendo un lazo.
  2. Sujeta el lazo por la punta y gíralo en el sentido que desees.
  3. Coge el extremo del cordón sobrante y enróllalo alrededor del lazo que has girado anteriormente.
  4. Continúa envolviéndolo y dale cuatro o cinco vueltas.
  5. Pasa la punta del cordón a través del agujero del lazo.
  6. Arrastra el extremo del cordón, mientras tiras del nudo que has hecho hacia el zapato.
  7. Recorta ahora el sobrante del cordón, para evitar que roce el suelo.
  8. Repite estos pasos para el otro cordón.

El segundo y último es el nudo de cadena, que está inspirado en un nudo marinero que se llama de la misma manera y que se utiliza para decorar o acortar la soga. Tienes que hacer dos cadenas con cada extremo de los cordones, para después unirlos. Si no sabes cómo hacerlo, presta atención:

  1. Haz un lazo con uno de los cordones.
  2. Inserta el cordón doblado por el lazo que acabas de hacer.
  3. Aprieta hasta hacer un nudo. Es en este momento en el que se empieza a formar la cadena.
  4. Vuelve a coger otra lazada y métela en el lazo anterior. Repite este paso hasta que no quede cordón o hasta que la largura de la cadena sea la adecuada.
  5. Átala al otro extremo y… ¡listo!